Para una tienda de alto nivel, creamos el “Espejo Botánico”: una composición de flores gigantes que abraza la curva de un espejo circular. La tienda tenía un ambiente limpio y bien iluminado, pero le faltaba un elemento que diera calidez al espacio y atrajera la mirada. Las flores, en un tono melocotón terroso, siguen el contorno del espejo de marco negro y crean un contraste marcado. Pintadas a mano, con sombras y texturas que recuerdan a la naturaleza, aportan calidez y personalidad al ambiente. Un punto funcional de la tienda se convirtió en escenario: el lugar donde el cliente se detiene, se mira y toma fotos. Visual merchandising que convierte un detalle en protagonista del día a día comercial.