La celebración de un bautizo pide una atmósfera que transmita pureza, renovación y una belleza casi angelical. Diseñamos este ambiente con flores gigantes de organza, creando un jardín celestial que envuelve a los invitados y transforma el momento en una experiencia inmersiva.
El desafío
Llenar espacios de forma majestuosa sin perder la suavidad de la ocasión es el equilibrio central de un bautizo — el uso excesivo de materiales densos puede comprometer el aura de inocencia y paz. El escenario necesitaba proporciones generosas, una identidad visual delicada y fluida, y un montaje ágil, con un resultado impecable ante las lentes de los fotógrafos.
La escenografía
La flor de organza gigante fue la protagonista: la trama translúcida del tejido permite que la luz atraviese los pétalos, creando un efecto de flotación en el ambiente. La paleta en tonos pastel de azul, rosa, blanco y amarillo suave contrasta con el punto de luz cálida de los girasoles y las mariposas anaranjadas, esculpidas a mano en papel crepé italiano para aportar movimiento y vida al jardín.
El brillo satinado de la organza se combinó con la rusticidad elegante del centro de cada flor, hecho en papel de alto gramaje y crepé, evidenciando el proceso manual en cada pieza.
Ficha técnica
- Propósito: Escenografía para celebración de bautizo
- Materiales: Organza cristal (transparencia y ligereza etérea de los pétalos), papel crepé italiano (mariposas y centros, con textura rica y colores vibrantes)
- Estructura: Tallos y bases de hierro forjado, para estabilidad y montaje ágil en el lugar del evento